viernes, junio 17, 2011

Nativos Paritarios

Esta mañana, presenté en la Biblioteca Nacional, en las Primeras Jornadas Internacionales "Sociedades Contemporáneas, Subjetividades y Escuela. Imágenes y Discursos sobre los Jóvenes", el trabajo que publico a continuación.

En la línea que venimos trabajando, he incluido los puntos principales de un somero análisis acerca de cómo aparece la relación entre generaciones en los cientos de videos que tuve ocasión de revisar, de la convocatoria de Chicosnet, sobre la que escribí un post anterior.

Aparece allí una idea sobre la que vengo dando vueltas y que me parece interesante desarrollar: la idea de que estamos ante la primera generación de "Nativos Paritarios", perspectiva desde la cual, los llamados "nativos digitales" representan el paradigma "paritario", en su forma ideal tecnológica, pero no la agotan, ni son causa única o consecuencia final. Incluso, se puede no ser un "nativo digital", y ser, tal vez, un "nativo paritario", construcción que abarca esferas sociales más amplias que la tecnológica (si bien el caracter de ésta es su distribución en extensión y profundidad).

Por otra parte, tengo que agregar que me sentí muy cómodo y en sincronía con mis compañeros de mesa: Luciana Peker (una amiga); Mauricio Antúnez (Brasil), y, Daniel Míguez, con quien, curiosamente, nos solapamos en algunos puntos llegando a ellos desde ventanas diferentes. Y estoy agradecido a las y los organizadores (Carina Kaplan; Victoria Orce y Gabriel Brenner), por haberme invitado.

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miércoles, junio 08, 2011

Nuevo Blog: sobre Conectar Igualdad

Motivados por la acelerada puesta en marcha del Programa Conectar Igualdad, decidí abrir un nuevo blog, específicamente dirigido a informaciones, comentarios, ideas en general, referidas al mismo.
Blog: Conectar Igualdad. Blog de Ideas

De paso, copiamos el post de la fecha:
¿Qué hay adentro de las netbooks?

Pablo Bongiovanni, que desarrolla el blog "Educomunicación", twiteó la siguiente imagen, que resulta muy útil y representativa de lo que "el pueblo quiere saber" sobre "¿Qué hay adentro de las netbooks?"


En este sitio, se puede ver en tamaño mayor: ¿Qué hay adentro de las netbooks?
Ver también: Conectar Igualdad

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miércoles, mayo 18, 2011

Tecnología Sí. Concurso de videos realizados por adolescentes.

El martes 17, día de internet, resultó propicio para la presentación del resultado del Concurso Tecnología Sí, realizado por las ONG Save the Children y Chicos.net. Allí pudo verse la producción realizada por los adolescentes, consistente en cientos de videos, y, desde luego, los videos premiados.

Se presentó en la ocasión, el análisis de los videos que nos invitó a hacer Chicos.net, una tarea que, si bien demandó tiempo... resultó enormemente atractiva y pedagógica: los temores de las y los adolescentes acerca del uso de la tecnología, los usos positivos que hacen con ellas, sus continuidades y diferencias (leves) a través de las diversas geografías, la relación con los adultos y los roles que estos desempeñan (bastante lamentables, si nos atenemos a aquello que nos muestran los jóvenes en sus creaciones).


Asimismo, un grupo de jóvenes, contó sobre sus propias experiencias.

La presentación se realizó en las oficinas de Google, empresa que colaboró para la realización del concurso.
Otra referencias:

El mundo de Internet, desde la mirada adolescente; en Canal AR.

Galería de Videos. Tecnología Sí.

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viernes, abril 15, 2011

La tecnología al servicio del hombre o el hombre al servicio de la tecnología

Con frecuencia nos encontramos en algún debate en dónde se presenta, una vez más, la cuestión de qué/quién esta al servicio de quién/qué, si la tecnología al servicio del hombre (y la mujer, es necesario señalar), o bien, al revés, el hombre al servicio de la tecnología.
Este debate tiene múltiples aspectos que considerar: económicos, políticos (e idológicos) y culturales (valorativos). Aunque estos últimos parezcan los únicos o más relevantes. Y, en todos los casos, terminamos discutiendo sobre la sociedad de consumo, el consumismo como modo de vivir en el capitalismo avanzado, las consecuencias en el impacto sobre el medio ambiente... hasta terminar... discutiendo el sentido de la vida! Con cuidado, claro, no vaya a ser que frente a cada compra de un nuevo celular, o cada vez que veamos a alguien chateando, terminemos (empecemos) a discutir escatológicamente sobre los fines últimos... nos convertiríamos, en personas un tanto molestas e irritantes; como esas moscas que revolotean y vuelven con su zumbido una y otra vez. Hasta que acaban con ellas.
Y, sin embargo, no esta de más, dar la discusión cada tanto. Reflexionar sobre lo que algunos podrían llamar "calidad de vida", que seguramente depende en buena medida de la "calidad de los vínculos" que hayamos construido. Pero como todo tiene que ver con todo (¿los famosos "seis puntos de separación"?) resulta que esos vínculos son nuestros afectos y los modos en que construimos con ellos (psicoanálisis mediante, algo descubriremos). Ahora bien, desde que constituimos sociedad las relaciones interhumanas estan mediadas por tecnología (recordar "natura y nurtura"), y, evolutivamente, la presencia de la tecnología se va haciendo mayor. ¿Qué es lo nuevo entonces, si desde siempre acontece el despliegue tecnológico en las relaciones humanas y como contexto mismo de su despliegue? Lo nuevo, pensamos, es la velocidad y la potencia tecnológica. Temas sobre los que volveremos.

Y aprovecho la reflexión para acercar algunas líneas de la "Editorial" de la revista "Comunicarnos", de la Comisión de Niñez y Adolescencia del Arzobispado de Buenos Aires, quienes preocupados y ocupados por el tema han dedicado el número de marzo de este año, a tratar la cuestión. Desde una posición ajena a esta institución, me pareció, por un lado, una buena "proposición", y, por otro, la idea de que desde lugares diferentes se pueden acordar lecturas convergentes.

Extracto:

En el plano concreto que nos ocupa y mirando el tema de la niñez surge: ¿cómo ayudar a los niños a equilibrar el uso de las "nuevas pantallas" (televisor, internet, videojuegos, teléfonos móviles, etc.) con otras realidades como el estudio, la familia o las relaciones interpersonales?
(...)
Estamos inmersos en el desarrollo de esta era y nos es difícil calibrarla en perspectiva, pero desearíamos para ella todas las virtudes. Tomemos algunas de las que parecen más urgentes, y que muchos grupos trabajan para promover:
- Que se haga a medida de la persona, de toda la persona, y de todas las personas.
- Que salvaguarda y potencie la libertad de los individuos.
- Que, más allá de la mera búsqueda del lucro, se ponga al servicio de la comunión y el progreso de los pueblos.
- Que favorezca dinámicas de inclusión y no de exclusión, contribuyendo a recomponer el tejido social.
- Que los nuevos vínculos interpersonales favorecidos por esa tecnología integren toda la densidad que implica toda relación humana en sí misma.
- Que las innovaciones técnicas se introduzcan respetando el ritmo de asimilación humana sin angustias.
Dejarse llevar por el gusto del descubrimiento sin salvaguardar el criterio que procede de una visión más profunda nos haría vivir el mito de Icaro, en pos del vuelo hacia la libertad absoluta, se acerca cada vez más al sol, olvidando que sus alas son de cera. Paga con la caída y la muerte el precio de la ilusión".

Bien, hasta allí el texto de la Comisión de Niñez. Compartimos en buena medida. Y nos gustaría agregar que por ser tan enorme el desafío son tantas las instituciones u organizaciones que se ven impelidas a participar de esta transformación para convertirla en virtuosa, nadie esta excluido de ella, todos tienen -tenemos- obligaciones y responsabilidades de las que ocuparse/nos.
Por otra parte, la sociedad civil y el Estado (en primer lugar) son -deberían ser- actores imprescindibles, porque el mercado, sin su necesario contrapeso, no pasa a modo "Responsabilidad Social Empresaria" (RSE) sino a modo lucro irrestricto. Sin moderación y con intervenciones bastante salvajes. Respetarían acaso, "Que las innovaciones técnicas se introduzcan respetando el ritmo de asimilación humana sin angustias", sin dudas, no. Por no mencionar la profundización de la desigualdad, que sólo la decisión política y una ciudadanía activa que lucha por los derechos, esta en condiciones de superar.


Actualización:
Un artículo de interés, que merece leerse: "La vida y la máquina", de José Luis Pardo, en El País de España; 18/06/2011.

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viernes, febrero 18, 2011

Programa Conectar Igualdad. Con el equipo de capacitadores de la Provincia de Buenos Aires.

Días pasados tuve la suerte de ser invitado a dar una charla a las y los capacitadores del Programa Conectar Igualdad de la Provincia de Buenos Aires. Grata tarea, buen clima, y un interesante intercambio. El desafío que les toca es importante, por esa razón, agradecí la invitación y no dudé en aceptarla.Ojalá, la intervención, les haya sido de utilidad.  Subjetividades juveniles, TIC's y desafíos escolares

Aquí una nota de Página 12 que informa sobre cifras del Plan: Computadoras al por mayor; 19-02-11.

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miércoles, febrero 16, 2011

Ciberculturas, jóvenes, escuela

Reflexiones de Luciano Sanguinetti, sencillo y claro, que le surgieran a partir de la lectura de la entrevista a Nora Sabelli, que posteamos más abajo.

Podemos leer:

Dijimos al comienzo que la interactividad, la hipertextualidad y la conectividad eran algunos de los rasgos sustanciales de la cibercultura y que en ella los jóvenes eran los más expertos habitantes, los nativos. Precisemos. Interactividad supone esencialmente que las máquinas actuales tienden en gran medida a que los usuarios realicen más operaciones definiendo con mayor precisión lo que quieren y necesitan. Pueden definir contenidos, pueden ofrecer sus propias producciones, pueden buscar con quién comunicarse o compartir lo que producen, pero también pueden restringir su uso, en determinados niveles y alternativas. Las tecnologías de comunicación e información contemporáneas avanzan hacia el perfil de un usuario más que en un receptor. Marcelo Urresti llamó a esto prosumidor, es decir, un consumidor y productor que en funciones a veces simultáneas se relaciona con el mundo tecnológico. Interactividad implica que ha desaparecido aquella programación generalizada, sumado al hecho de que las tecnologías de hoy desubican también a los medios tradicionales. Cuando vemos una película en casa, ¿eso es cine? Cuando miramos una serie televisiva en la PC, ¿eso es televisión? Cuando escuchamos música en el celular, ¿eso es radio? Lo que se observa claramente es que lo que determina a las tecnologías de hoy es la convergencia. Como sugirió Henry Jenkins, una convergencia que es mucho más profunda que la síntesis entre audio, video y ordenadores; vamos hacia una cultura general de la convergencia en la que las producciones circularán en múltiples soportes. O quizá mejor dicho, los soportes ya no serán el contenido de los mensajes.

(...)la conectividad. ¿Qué significa estar conectados? La respuesta no es sencilla tampoco, pero intuyo que para los jóvenes estar conectados es de algún modo estar en el mundo, y eso no es saber aquello que se supone deben saber, sino saber lo que ocurre a través de ese intersticio entre la cultura oficial y la cultura popular en el que siempre confrontan dos estilos de vida, dos verdades, dos formas de ver el mundo. Los jóvenes quizá por estar en ese lugar de transición son los más perceptivos a esas contradicciones. Unas sociedades donde el discurso del trabajo entra en cortocircuito con las dificultades para encontrar trabajo, donde la democracia se ve desmentida por los grupos de poder y las mafias, donde la seguridad es vulnerada por la violencia de los que dicen ser responsables de la seguridad, donde la vida sana que promueven los medios oculta la pobreza y la marginación. La lógica de la conectividad es mucho más que la definición en la cual nos referimos a la capacidad de conexión entre ordenadores, nos referimos a la capacitad de interactuar con los múltiples soportes tecnológicos en los que se hace y se deshace la vida contemporánea.

Nota comnpleta: Ciberculturas; en Página 12; 16-02-11.

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miércoles, febrero 02, 2011

Entrevista a Nora Sabelli: “No sirve que en las escuelas haya clases de computación”

Interesante entrevista en la que leemos expresiones de la especialista en "Tecnologías y aprendizaje" muy afines a nuestras opiniones, vertidas con frecuencia en este blog.

–¿Qué tipo de capacitación necesitan los docentes?

–Por empezar, saber usar la máquina. No es muy difícil, ése no es un problema. Lo que más necesitan son ejemplos y apoyos para saber cómo usarla en la enseñanza, que no es lo mismo que usarla para la comunicación. Cuando la gente habla de las competencias del siglo XXI, habla de competencias de comunicación. Son las cosas que saben los chicos que usan los teléfonos portátiles. Pero para utilizar la computadora en la enseñanza tienen que aprender una nueva pedagogía y algo muy importante, para lo cual necesitan apoyo institucional, que es entender cuál es su rol: no es proveer de información a los alumnos sino ayudarlos a interpretar la información y a darle un contexto en el cual integrarla. Es decir, el docente ya no se para al frente y da una clase para la cual aprendió de memoria lo que leyó en un libro, sino que simplemente tiene que sentirse lo suficientemente cómodo como para que cuando el chico le hace una pregunta, le da la respuesta, o la va a buscar o le dice: “Mañana te digo”. Y eso depende de que el director de la escuela entienda cuál es el cambio. Hay ejemplos muy interesantes en Estados Unidos. Los padres como los directores tienen unas expectativas de lo que es un aula bien manejada: tradicionalmente, es aquella en la que los chicos están sentados y callados, escuchan y toman notas. En las aulas de la nueva pedagogía, donde los chicos están más en control de su aprendizaje, están muchísimo más entusiasmados. ¿Qué pasa cuando los chicos están entusiasmados? Hablan y hacen ruido. A veces, los directores y los padres dicen: “Los chicos no están aprendiendo y el maestro no está haciendo nada”. Al contrario. Lo que pasa es que la gente espera que el maestro enseñe pero no que el chico aprenda. Y hay que pasar el énfasis a que el chico aprenda y el maestro –y también el padre– lo ayude a aprender.
–¿Cómo debería cambiar la dinámica de la clase, entonces?
–Todos los maestros saben que cuando los chicos están interesados, aprenden. Y la tecnología les interesa a los chicos. El buscar las cosas que a ellos les interesan los hace pasar más tiempo estudiando. Hay estudios que han demostrado –y a mí me parece genial–, que cuando los chicos empiezan a usar bien la tecnología para hacer sus investigaciones, para buscar cosas, para conectarse con otros chicos, aumenta el número de libros que sacan de la biblioteca.

Artículo completo recomendado: “No sirve que en las escuelas haya clases de computación”; 31-01-11.

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martes, julio 20, 2010

Nativos digitales: "Construiré una balsa y me iré a naufragar"

Esa es la idea del artículo de Raquel San Martín, "De nativos digitales a náufragos en la Red", exponer cierto naufragio y nomadismo sin norte de buena parte de los "nativos digitales". Veamos:

La metáfora "nativos-inmigrantes", que cumple diez años por estos meses, logró el máximo éxito que se puede esperar de un giro del lenguaje: pasar del mundo de la informática y la academia a impregnar el sentido común.
Sin embargo, explicar así la división generacional tiene sus riesgos. No sólo elimina las diferencias socioeconómicas y culturales entre los chicos "nativos" en distintas geografías; también deja a los docentes y a la escuela -a los adultos en general- en una posición de impotencia e inutilidad. Pero, sobre todo, coloca en la tecnología la causa y consecuencia de los cambios que, en rigor, se están produciendo más en el mundo real de las familias y las relaciones que en el espacio virtual de las pantallas.
Por otra parte, la metáfora nativos-inmigrantes tiene otra limitación que se ha hecho cada vez más visible. ¿Cómo congeniar las enormes destrezas tecnológicas de estos nativos con las frecuentes dificultades que muchos de ellos tienen para la expresión escrita o la comprensión de textos? ¿O que convoquen a rateadas masivas y luego se sorprendan del impacto que eso tiene en el mundo real? Hay quienes con ironía ya empezaron a usar el término "naúfragos" digitales para hablar de estos chicos. La cuestión es: ¿están los adultos preparados para ir a su rescate?
Por nuestra parte, hemos ya señalado las ventajas y limitaciones de esta metáfora, siendo que que es muy expresiva en su provisión de imágenes y sentido, por un lado, y los riesgos de una lectura aislacionista, por otra.
Además, desde luego, de las diferencias de base de las que los unos y los otros parten y que condicionan cualquier relación con la tecnología y sus proyecciones.

Aparte de ello, en cuanto a las características atribuidas a tantos "nativos" nos parece que tienen directa e indirecta vinculación con todo un mundo en transformación que esta más allá de estas tecnologías aunque muy bien estimuladas por ella.
En la nota, nos consultan acerca de ello, y esto opinamos:

"La tecnología digital puede operar como una parte más transparente de situaciones que en realidad se dan en otros ámbitos", dijo Sergio Balardini, integrante del Programa de Estudios de Juventud de Flacso.
Primero y centralmente, en la familia. "Los diálogos y modos de relación de padres e hijos son diferentes, más horizontales. Hoy las decisiones se consultan con los hijos o se debaten frente a ellos, con la idea de que todos podemos opinar. Eso cambia radicalmente el reconocimiento de qué es autoridad y respeto", apuntó. "Cuando un adulto consulta a su hijo cómo usar un aparato, eso tiene un correlato que no se relaciona con la tecnología. Son padres que, por distintas razones, también consultan a sus hijos sobre cuestiones de la vida, lo que antes era impensado".
Muchos adolescentes, plantea Balardini, ya no preguntan a los adultos qué hacer y deciden entre pares. Como en la web. "La figura del adulto perdió peso específico. Ya no hay tanta confrontación entre jóvenes y adultos como desconexión entre unos y otros, como si estuvieran en vías paralelas. Esta simetría no sucede porque la tecnología la impone, sino que transparenta circunstancias extratecnológicas".
Artículo completo: "De nativos digitales a náufragos en la Red"; Suplemento Enfoques, La Nación; 18-07-10.

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miércoles, julio 07, 2010

Edupunk o autodidactas en tiempos de internet

Hace un tiempo viene escuchándose hablar, en círculos pequeños, es honor reconocer, del término Edupunk, que según la wikipedia:

"... es un neologismo, usado en inglés para referirse a una ideología concerniente a las prácticas de enseñanza y aprendizaje que resultan de una actitud tipo "Hágalo usted mismo" (HUM). Muchas aplicaciones instruccionales pueden ser descritas como educación HUM Edupunk. El término describe enseñanza inventiva y aprendizaje inventivo."
Una idea interesante que, a juicio nuestro, representa los valores del autodidactismo en tiempos de internet. Claro, la expresión alude a un modo contracultural, y ello es algo contradictorio con ciertos proyectos institucionales que lo alientan, sin embargo, lo cierto es que nunca como hoy día nos enfrentamos a la cantidad -y también calidad- de conocimiento disponible, y textos de toda clase que nos permiten acceder al mismo de modo gratuito, libre y plural (para ciertos temas la diversidad de juicios y opiniones es siempre relevante), lo que bien entendido representa una oportunidad única para una educación de masas amplia, diversa y calificada.
Y es allí dónde aparecen instituciones que registran la veta y la promueven, como un cauce paralelo, que podría llegar a convertirse en principal. ¿Cómo, si no, mantenerse actualizado en un tiempo de permanente producción y ampliación de saberes?
También, es cierto, esta siempre presente el tema de la validación, selección y calidad de aquello que esta a disposición, y, en este punto, no nos cansaremos de afirmar la pertinencia de calificar a nuestros estudiantes para esta tarea.
Por otra parte, siempre hay una corriente de autodidactas "puros", quienes, sin instituciones que los empujen van haciendo su camino. De ellos, hay mucho y habrá mucho más por aprender. Como dicen algunos, estan "en sincro".
Pero, ¿y las institciones?, ¿y el intercambio? Es necesario seguir pensando.


Para seguir leyendo:
Edupunk en Wikipedia.
¿Internet desplaza a las aulas tradicionales? El nuevo paraíso de los autodidactas. Página 12; 06-07-10.
Educación abierta y digital: ¿hacia una identidad edupunk? Blog de Juan Freire; 14-07-08.

Una mirada crítica (y muy atendible) sobre el Edupunk: El edupunk es a la educación lo que el neoliberalismo es a la economía. Fabio Tarasow. Programa Educación y Nuevas Tecnologías de la FLACSO.

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domingo, junio 13, 2010

Michio Kaku

Un extraordinario reportaje a Michio Kaku, físico, autor de "Física de lo imposible".

¿Qué sucederá con Internet?

Estará en todas partes, incluidas tus lentes de contacto. Cualquier cosa que veas será Internet. Con un parpadeo, puedes conectarte en línea. Si eres un estudiante universitario y tienes que hacer un examen final, en vez de memorizar todos los hechos y gráficos, simplemente parpadearás. Lo que significa que nosotros, los profesores, tendremos que diseñar mejores exámenes que no se basen en la memorización.


Entrevista completa (altamente recomedable): "Con un parpadeo nos conectaremos a Internet"; El País; 06-06-2010

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domingo, mayo 23, 2010

Subjetividades Juveniles y Tecnocultura

Material que acompaña la clase del Posgrado Gestión y Política en Cultura y Comunicación de la FLACSO


Seguramente sería interesante complementarlo con el documento sobre "Nuevas Infancias y Adolescencias", también alojado en Slideshare.

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viernes, mayo 07, 2010

Confieso que me he rateado (y no había facebook)

Convocar una rateada por facebook, en los tiempos que corren, no suena extraño, ni extravagante. Suena normal. Por un lado, las rateadas existen desde que tengo memoria. Recuerdo aquellas en las que participé (mis roles como adulto no impiden que recuerde el alumno que fui). También recuerdo cómo se producía la “convocatoria” o “aviso”, de voz a voz, uno a uno. Algo acorde con la tecnología de aquella época, comunicar vía analógica, cuerpo a cuerpo. Y acotado, frente a la tecnología digital de nuestro tiempo, con sus celulares, la vida en facebook, en fin... empujando todo lo que sucede en la “vida real” o analógica a los espacios virtuales, a través de los cuales se complementa y amplifica. Reconociendo que nos hallamos ante un cambio de tecnología comunicacional no puede sorprendernos (podría convocarse una rateada vía SMS, en el mismo momento, sin aviso, una flash mob, como les llaman a las convocatorias instantáneas). En todo caso, la preocupación, desde la perspectiva de la herramienta de comunicación, provista por las nuevas tecnologías, no puede ir más allá de la descubrir la inédita dimensión de la experiencia, es decir, el alcance que la convocatoria adquiere, pero no dice mucho acerca de su sustancia.

Entonces, ¿dónde reside el motivo de la preocupación adulta, si excluimos la amplificación marketinera de los medios de prensa?

A mi juicio, en la nuevas formas de relación que se estan gestando entre las generaciones.
La mayor intensidad y multiplicidad de los vínculos de pares y la pérdida de peso específico de parte de los adultos en la escena, sea ejerciendo un rol u otro (padre/madre, docente, el rol que fuera). Y aquí aclaro que no promuevo los viejos modos de ejercer los roles adultos, sino modos democráticos que no renuncien a: proteger, proveer, proyectar y transmitir. Ni jurásicos, ni libérrimos.

Por esta vía de análisis, lo primero que llama la atención es que, antes, la rateada era clandestina. Oculta a los adultos –parte de la idea y de las consecuencias- y, ahora, en cambio, se hace frente a ellos, pero cuidado, no “contra ellos”, sino, a su vera, de costado. Es decir, no hay de qué ni de quién ocultarse. En dos sentidos, el primero, ha cambiado, en las nuevas generaciones, la percepción de lo público y lo privado; el segundo, no tiene sentido ocultar estas cosas a los adultos.

Porque, si bien para algunos, puede tratarse de un acto de rebeldía, ratearse hoy, es algo que se hace sabiendo que, de algún modo, esta en sintonía con una parte importante de la cultura en la que se vive. Sería transgresora (como lo era ayer) si pusiera algo en riesgo, pero no es así, en todo caso, puede decirse que es “novedosa”, por los medios que utiliza, pero no mucho más.

Por otra parte, si hay una cuestión clave para reflexionar por los adultos, en mi opinión, es que si bien todos hablamos de la importancia de la escuela y acordamos en la necesidad de tener garantizado un mínimo de días de clase por año, luego, en muchísimos casos, diversos actores generan toda clase de iniciativas (y despliegue de argumentos) que, cuando menos, tensionan esa definición. No hace falta exponer el listado, sólo aclarar, que esta actitud no es patrimonio de una instancia en particular, sino algo bastante generalizado, y constatar, con nuestros hijos, la cantidad de horas perdidas de clase. Incluyendo los días que les autorizamos a faltar por razones multivariadas, desde las más legítimas hasta las más discutibles (un cumpleaños, un fin de semana ampliado, un “premio”, pocas ganas, en fin).

Entonces, ¿qué mensaje reciben las chicas y los chicos? ¿es tan importante perder un día de clase? Les decimos que sí, pero en buena medida, procedemos como si no. Me temo que los adultos (no todos desde luego, pero los suficientes como para constituir una masa crítica de proporciones) decimos una cosa pero, muchas veces, actuamos en dirección opuesta, o varios grados alejados, de nuestras palabras.

En definitiva, entiendo que hay pendiente una reflexión colectiva (asentada en hechos) acerca de qué valor le damos a las cosas cómo sociedad (incluido el concepto de “responsabilidad”), y en todos los órdenes. Luego, dime qué adultos somos, y te diré qué adolescentes tenemos. Porque, una cosa es cierta, ninguna deliberación sobre las nuevas generaciones puede ser hecha con honestidad, si no incluye a las generaciones ya instaladas, quienes, en definitiva, generan las condiciones en que aquellas vienen a desenvolverse, entre rupturas y continuidades.


Actualización: "Facebook y las 'rateadas' masivas", una columna de Juan Carlos Tedesco, ex ministro, que discurre muy -pero muy- por los mismos andariveles. En Página 12; 25-05-10.


La noticia en los medios:
Rateada menduca: ahora quieren castigar por el "uso indebido" de Facebook. MDZ; 05-05-10.
Tras la "rateada" de Mendoza, lanzan en Facebook un calendario nacional de faltazos. La Nación; 04-05-10.
"Rateadas" por Facebook. 07-05-10.
La "rateada" nacional se exportó a Uruguay. 08-05-10.
Otra rateada masiva organizada en Facebook. Clarín; 08-05-10.
Sincola: Manual del buen victoriano, de Cassiafantasmas a Cassiaratones. MDZ; 07-05-10. (Referencias a muchas notas relacionadas).
Por Facebook a la gran rateada nacional. Página 12; 07-05-10.
Alumnos santiagueños se plegaron a la “cuqueada” propuesta para el viernes 14. El liberal; 07-05-10.

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martes, abril 27, 2010

Sitios del Plan Ceibal

Para hacer un seguimiento del Plan Ceibal (versión uruguaya del OLPC), los que siguen son los sitios de referencia.

Portal del Plan Ceibal.
Portal educativo del Plan Ceibal.
El proyecto pedagógico del Plan Ceibal.
Plan Ceibal (una nueva forma de hacer escuela en Uruguay). Líneas básicas en Slideshare.
Plan Ceibal en Wikipedia.
Plan Ceibal. Blog no oficial.
Vidas conectadas. Roberto Balaguer sobre el Plan Ceibal.
Sitio del Plan Ceibal en Facebook.
Red de Apoyo al Plan Ceibal (blog).

Videos sobre el Plan Ceibal:

En las entrevistas es interesante escuchar algunas cuestiones que no se mencionan habitualmente cuando se habla del Ceibal:

  • La posibilidad que ha ofrecido de revalorizar a las escuelas públicas.
  • La necesidad de realizar, especialmente en los sectores sociales menos favorecidos, trabajo social con las familias orientado al uso de las computadoras y a la importancia del Plan Ceibal (y la articualción derivada con instancias públicas del área social y locales).
  • El invalorable aporte de 1.200 voluntarios que apoyan al Plan.
  • La relevancia pedagógica de la interfaz y su desarrollo específico para el trabajo colaborativo en el aula.
  • Comprender sobre la marcha que no hay call center que pueda atender a las consultas de los niños, dar de baja la licitación realizada, y asumir la tarea.

A continuación la serie de videos seleccionados.


Miguel Brechner Cordinador general Plan Ceibal. Entrevista de Jorge Lanata. I/IV.
(Vía Daylimotion)


Miguel Brechner Cordinador general Plan Ceibal. Entrevista de Jorge Lanata. II/IV.


Miguel Brechner Cordinador general Plan Ceibal. Entrevista de Jorge Lanata. III/IV.


Miguel Brechner Cordinador general Plan Ceibal. Entrevista de Jorge Lanata. IV/IV.


Resumen del 2008 sobre los logros del Plan Ceibal. (Vía Vimeo)

Plan Ceibal en Uruguay from Dario Clavijo on Vimeo.

Entrevista a la Ing. Fiorella Haim (responsable técnica del Plan CEIBAL. (Vía Google videos)


Documental Plan CEIBAL. (Vía Youtube)



Actualización Ceibal - agosto 2010: hacia la programación y los robots...

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domingo, abril 25, 2010

Sobre el Plan Conectar Igualdad

Hace ya tiempo que se viene hablando de la necesidad de cerrar la brecha digital, de la necesidad de avanzar en la sociedad de conocimiento y de la urgencia de enfrentar la desigualdad a través de medidas de inclusión social. Desde luego, son muchos los temas a encarar, demasiado el tiempo perdido, muchas las necesidades. En cualquier caso, con toda la lectura crítica que pueda y deba hacérsele para mejorarla, esta es una inciativa para acompañar.

Será necesario disponer una valoración de programas similares (ya que no hay ninguno de dimensión semejante y condiciones equivalentes). Habrá que detenerse en los avances y dificultades del Plan Ceibal (Uruguay). Y, por supuesto, de las experiencias locales, provinciales, en municipios y escuelas con proyectos piloto de diferentes localidades y geografías (Catamarca; La Rioja; San Luis; etc.).

Va de suyo, la entrega de "una compu por chico/a" es solamente un aspecto (aunque central, la gran decisión política); pero junto a ello, surgen decisiones tecnológicas, referidas a la infraestructura macro de cobertura. Y, también el desarrollo de los equipos pedagógicos, el desarrollo de soft específico, al trabajo con soft libre (al parecer, la netbook elegida dispone de dos SO: MS y Linux). Múltiples opciones que se abren y sobre las que hay que tomar decisiones.

Por último, pero principal, el trabajo con los docentes (en las escuelas, con los sindicatos), porque, tanto como los alumnos, resultan el actor clave del que dependerá, en buena medida, el éxito del programa. Y ya mucho hemos hablado de las diferentes disposiciones que hallamos entre ellos, desde los más interesados, que buscan integrar herramientas tecnológicas aún sin el acompañamiento institucional, hasta aquellos quienes se sienten amenazados y descreen de las ventajas de su uso. La tarea, en este punto será sumamente sensible y fundacional.

La noticia en los medios:

Conectados desde la escuela pública; Página 12; 06-04-10.
Uruguay empezó. Página 12; 06-04-10.
Ir al secundario del Estado trae premio. Página 12; 07-04-10.
"Se llevan un instrumento de trabajo". Página 12; 07-04-10.
Las claves del nuevo plan. Página 12; 07-04-10.
Clarín publica imprecisiones sobre las netbooks de Cristina. Red Users.
Noticias de Red Users sobre Conectar - Igualdad. Tags / Etiquetas Red Users.

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miércoles, abril 21, 2010

Deshechando lo deshechable

Entretenido texto de Marciano Durán (periodista uruguayo), equívocamente atribuido por muchos a Eduardo Galeano. Hace un tiempo circula por la red.
Interesante para reirse de uno mismo, pero también para desatar discusiones.

Y, otras externas, si bien asociables al espíritu del texto: los avatares de internet, la autoría, la apropiación y reelaboración colectiva de un texto (hay versiones modificadas del original), en fin, los tiempos modernos, precisamente.

Va la versión original tomada del blog de Marciano:

"Seguro que el destino se ha confabulado para complicarme la vida.

No consigo acomodar el cuerpo a los nuevos tiempos.

O por decirlo mejor: no consigo acomodar el cuerpo al “use y tire” ni al “compre y compre” ni al “desechable”.

Ya sé, tendría que ir a terapia o pedirle a algún siquiatra que me medicara.

Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.

No hace tanto con mi mujer lavábamos los pañales de los gurises.

Los colgábamos en la cuerda junto a los chiripás; los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.

Y ellos… nuestros nenes… apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda (incluyendo los pañales).

¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables!

Sí, ya sé… a nuestra generación siempre le costó tirar.

¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables!

Y así anduvimos por las calles uruguayas guardando los mocos en el bolsillo y las grasas en los repasadores. Y nuestras hermanas y novias se las arreglaban como podían con algodones para enfrentar mes a mes su fertilidad.

¡Nooo! Yo no digo que eso era mejor.

Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra.

Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto.

Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.

¡Guardo los vasos desechables! ¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez! ¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas de espuma plast de los pollos! ¡Los cubiertos de plástico conviven con los de alpaca en el cajón de los cubiertos!

Es que vengo de un tiempo en que las cosas se compraban para toda la vida.

¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después!

La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, fiambreras de tejido y hasta palanganas y escupideras de loza.

Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de heladera tres veces.

¡Nos están jodiendo!

¡¡Yo los descubrí… lo hacen adrede!!

Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo.

Nada se repara.

¿Dónde están los zapateros arreglando las medias suelas de las Nike?

¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando sommier casa por casa?

¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?

¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?

Todo se tira, todo se deshecha y mientras tanto producimos más y más basura.

El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.

El que tenga menos de 40 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el basurero!!

¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de 50 años!

Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)

No existía el plástico ni el nylon.

La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en San Juan.

Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban.

De por ahí vengo yo.

Y no es que haya sido mejor.

Es que no es fácil para un pobre tipo al que educaron en el “guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo” pasarse al “compre y tire que ya se viene el modelo nuevo”.

Mi cabeza no resiste tanto.

Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que además cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.

Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya sí era un nombre como para cambiarlo)

Me educaron para guardar todo.

¡Toooodo!

Lo que servía y lo que no.

Porque algún día las cosas podían volver a servir.

Le dábamos crédito a todo.

Sí… ya sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no.

Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas de jardinera… y no sé cómo no guardamos la primera caquita.

¡¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?!

¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con que se consiguieron?

En casa teníamos un mueble con cuatro cajones.

El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto.

Y guardábamos.

¡¡Cómo guardábamos!!

¡¡Tooooodo lo guardábamos!!

¡Guardábamos las chapitas de los refrescos!

¡¿Cómo para qué?!

Hacíamos limpia calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares.

Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela.

¡Tooodo guardábamos!

Las cosas que usábamos: mantillas de faroles, ruleros, ondulines y agujas de primus.

Y las cosas que nunca usaríamos.

Botones que perdían a sus camisas y carreteles que se quedaban sin hilo se iban amontonando en el tercer y en el cuarto cajón.

Partes de lapiceras que algún día podíamos volver a precisar.

Cañitos de plástico sin la tinta, cañitos de tinta sin el plástico, capuchones sin la lapicera, lapiceras sin el capuchón.

Encendedores sin gas o encendedores que perdían el resorte. Resortes que perdían a su encendedor. Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraran al terminar su ciclo, los uruguayos inventábamos la recarga de los encendedores descartables.

Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de paté o del corned beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave.

¡Y las pilas!

Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa.

Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más.

No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.

Las cosas no eran desechables… eran guardables.

¡¡Los diarios!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al cuadril!

Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque del Banco de Seguros para hacer cuadros, y los cuentagotas de los remedios por si algún remedio no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos.

Y las cajas de cigarros Richmond se volvían cinturones y posamates, y los frasquitos de las inyecciones con tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con qué intención, y los mazos de cartas se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía “éste es un 4 de bastos”.

Los cajones guardaban pedazos izquierdos de palillos de ropa y el ganchito de metal.

Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en un palillo.

Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos.

Así como hoy las nuevas generaciones deciden “matarlos” apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada… ni a Walt Disney.

Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron “Tómese el helado y después tire la copita”, nosotros dijimos que sí, pero… ¡minga que la íbamos a tirar! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas.

Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos.

Las primeras botellas de plástico -las de suero y las de Agua Jane- se transformaron en adornos de dudosa belleza.

Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de bollones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.

Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos.

No lo voy a hacer.

Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad es descartable.

Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas.

Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero.

No lo voy a hacer.

No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne.

No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo y glamour.

Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares.

De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la bruja como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva.

Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo que la bruja me gane de mano … y sea yo el entregado.

Y yo…no me entrego.

Marciano Durán
2006 Enero

Nota: Referencia de la aclaración de no autoría de Galeano

Y ahora, para poner en contraste el texto, otro, de nuestra "caja de herramientas":

"Nuestra economía (...) exige que hagamos del consumo nuestro modo de vida, que convirtamos la compra y el uso de mercancías en rituales y que busquemos nuestra satisfacción espiritual, la satisfacción de nuestro ego, en el consumo (...). Necesitamos que las cosas se consuman, se quemen, se gasten, se sustituyan y se desechen a un ritmo cada vez mayor"

Víctor Lebow. Analista de ventas; EEUU, "Price competition in 1955".

¿Qué tal?

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